
Arnaud abandona bruscamente la casa de Mélissa. Jason, por su parte, se niega a hablar con Gaëlle desde la noche que pasaron juntos. Al mismo tiempo, el cuerpo sin vida de un miembro de un equipo de yola es hallado en una playa. Mélissa y Gaëlle tienen mucho entre manos, tanto en el plano personal como en el profesional. Poco a poco descubren el tráfico de caracolas marinas y el pasado tóxico de la víctima.