
Un diseñador de renombre es encontrado asesinado en su taller. Contra la opinión de sus compañeros, Mélissa insiste en participar en la investigación. Está embarazada, sí, pero no disminuida. Mientras las pesquisas se estancan, un hallazgo reactiva la pista: la víctima habría sido advertida, con todo lujo de detalles, de su propia muerte… por un famoso vidente de la isla. Por su parte, Gaëlle se niega a soltar a Jason. Para mantenerse cerca de él, se implica en la vida de su iglesia.