
El cuerpo sin vida del director de un grupo familiar de servicios funerarios es hallado en un cementerio. Desde que había tomado las riendas de la empresa, la sociedad había experimentado un ascenso fulgurante gracias a métodos lejos de generar unanimidad y en perjuicio de numerosos competidores. En paralelo, Arnaud, eufórico tras el anuncio de Mélissa, ya se proyecta en su futuro papel de padre. Pero Mélissa, por su parte, sigue presa de la duda, incapaz de compartir su entusiasmo. En cuanto a Gaëlle, un roce en la carretera con un hombre de la Iglesia se transforma en un flechazo. Y está decidida a no dejar pasar su oportunidad.