
Nuestras investigadoras siguen los pasos de Paul Gauguin, cuyo paso por Martinica resurge a raíz de un crimen: el de un pintor que había venido a impregnarse de la obra de su maestro. Sus investigaciones las conducen hasta una residencia cargada de historia, donde se dice que Gauguin se habría alojado y habría dejado tras de sí un cuadro auténtico, hoy desaparecido tras la visita de la víctima. Por su parte, Mélissa recupera la emoción que creía perdida al participar en las partidas clandestinas de póker de Laurent. Alertados por Phil, Gaëlle y Aurélien sospechan que Mélissa les oculta algo y deciden seguirla de cerca antes de que sea demasiado tarde.