
La escena del crimen está limpia y apenas les deja pistas. No hay duda: esta vez se enfrentan a un profesional. Paralelamente a su investigación, reciben a una oficial de la IGPN, que llega para echarles una mano en la búsqueda del culpable del asesinato de Lebrac, el excomisario y conocido de Gaëlle. Las pistas se van enredando a lo largo de la investigación hasta que Phil aporta una hipótesis: los dos asesinatos estarían relacionados.