Dentro de las paredes de una sala de interrogatorios y cuando se acaba el tiempo, los investigadores de Londres persiguen a tres sospechosos, cada uno acusado de un delito grave.
El equipo analiza las posibles ramificaciones legales de una entrevista rutinaria con la esposa de un asesino convicto. Su declaración presenta un dilema inesperado.
Con muy pocas pruebas a su disposición, los investigadores interrogan a un engreído hombre de negocios acusado de violar a una mujer que trabaja para él.
El equipo usa una estrategia cada vez más incisiva para averiguar la verdad sobre la líder de un grupo dedicado a desenmascarar a predadores sexuales.
Al enfrentarse a un sagaz asesino convicto que quiere llegar a un acuerdo, los investigadores acuden a un excolega caído en desgracia.