
Tras la muerte de Spencer Smythe, su hijo Alistair recurre a Kingpin para vengarse de Spider-Man y de quienes considera responsables de la muerte de su padre. Captura a Eddie Brock, J. Jonah Jameson, Norman Osborn y Flash Thompson. Luego, centra su atención en Spider-Man y envía a tres asesinos tras él. Spider-Man apenas logra resistir luchando individualmente contra ellos. Sin embargo, su suerte cambia cuando se combinan en un superasesino y lo llevan ante Smythe.