Nuevas pasiones. Nuevas modas. ¿Nueva Emily? Una intrépida estadounidense experta en marketing alza el vuelo en la vida y el amor tras conseguir el trabajo de sus sueños en París.
Emily se llena los tacones de barro para seguir el rastro de una oportunidad única. Entretanto, Sylvie cautiva a la flor y nata de Roma con la ayuda de una princesa sin blanca.
Tras una metedura de pata, Emily se cuestiona qué es auténtico y qué no. Mindy es presa de la agitación cuando le proponen decorar un cóctel gigante.
Sylvie y Giancarlo se saltan el guion tras sus discusiones en plató. Una reveladora campaña de lencería anima a Emily a desnudar su interior.
Sylvie se prepara para las críticas del día del estreno en Solitano. Mindy evita una conversación difícil. Emily descubre que hacerse viral tiene una parte negativa.
De vuelta en París, Emily se ve obligada a intervenir cuando una cancelación culinaria pone en riesgo la apertura de un hotel. Sin saberlo, Sylvie se vuelve una invitada en casa.
Emily echa de menos su hogar y se da un atracón de dulces en suelo estadounidense. Un curso intensivo de redes sociales lleva a Sylvie a espiar el perfil de una enemiga.
Un notición deja sin habla en una charla sobre la industria de la moda. Tras una andanada de mala prensa, una selecta marca de agua recurre a la Agence Grateau para salir a flote.
Emily se camela al perro de un diseñador para conseguir una reunión. En la otra punta de la ciudad, Sylvie protagoniza un escándalo en una ‘fête’ con mucho drama familiar.
Los sueños de Marcello penden de un hilo cuando consigue un codiciado desfile con un plazo de dos semanas. Una visita sorpresa le recuerda a Emily una época pasada.
La Semana de la Moda de Venecia hace agua y Emily se las ve y se las desea para mantenerse a flote. En París, la agencia afronta su propia oleada de problemas.