Sin darse cuenta, los agentes Minogue y O’Leary arrestan a una joven poseída por un demonio. Con ayuda del sargento Ruawai Maaka consiguen deshacerse del demonio y así nace la Unidad Paranormal de Wellington.
Minogue y O’Leary persiguen a una criatura mitad pájaro, mitad ser humano que roba objetos brillantes por Wellington, incluyendo la letra “W” de la señal de Wellington.
Cuando una mujer desaparece, O’Leary y Minogue la buscan en una misteriosa isla regida por una extraña secta que venera a una cabra.
Tras dar una charla en un instituto, Minogue y O’Leary confiscan una chaqueta de cuero embrujada que hace popular a quien se la ponga. Algo a lo que ni Minogue ni O’Leary están acostumbrados.
Unos obreros perturban un cementerio Pakeha que está bajo la comisaría y tras ser poseído por un molesto fantasma caucásico, el sargento empieza a amenazar a sus agentes.
Minogue y O’Leary están de patrulla y resuelven una serie de misterios. El agente Parker tiene un nuevo compañero.
Minogue y O'Leary retroceden en el tiempo hasta los años 90, pero al volver descubren que han creado una nueva línea temporal apocalíptica en la que Sarge nunca fue policía.