Una tucán muy despreocupada y una zorzal muy insegura son buenas amigas que se ayudan mutuamente a sortear los altibajos de la vida.
Tuca tiene trabajo y amor nuevos, Speckle triunfa laboralmente y Bertie apenas se mantiene a flote... hasta que logra demostrar su valía, a un precio.
Tuca debe enfrentarse a un misterioso problema de salud crónico, y Bertie le coge el gusto al pretendiente de Tuca... de forma accidental.
¡¡¡A Bertie se la come una serpiente!!!
¡Un episodio muy deportivo! Tuca hace malabares con la lujuria y la disfunción sexual, mientras Bertie y Speckle le toman el pulso a la paternidad.
¡La semana de la levadura está aquí de nuevo! ¿Es la nueva mentora de Bertie mejor que el pastelero Pete? Tuca y Speckle doblegan a un pato rebelde.
¡Aaaah! Las chicas reviven el recuerdo más espeluznante de Bertie: ¡una amistad de instituto que se volvió demasiado intensa!
Ser arquitecto es duro, y Speckle está a punto de perder la razón. Tuca se mete de lleno en la astrología y pone todo su empeño.
Bertie podría tener problemas de madres. Tuca ayuda a Speckle en una dura etapa de transición vital.
Hay una boda en Avejandría y eso implica socializar con antiguos amantes vistiendo de forma muy elegante.
Tuca está en apuros y Bertie se afana por entenderla para ayudarla. Speckle también hace cosas salvajes. No es por destriparlo, pero ¡es una locura!