Harta de su ingrato trabajo de oficina, la panda roja Retsuko descarga la ira que acumula durante el día cantando death metal a todo pulmón en un karaoke.
Haida sigue sin trabajo y tampoco parece muy interesado en encontrar uno, algo que a Retsuko no le gusta nada.
En paro, sin hogar y (ahora) soltero, Haida se apoltrona en un cibercafé... y pasa mucha vergüenza cuando se encuentra con una amiga virtual en la vida real.
Fenneko, que utiliza el avatar «Fennelope», se hace amiga de Haida y Shikabane en el juego en línea y organiza un encuentro para conocerlos en persona.
A Haida no le va a quedar más remedio que visitar a los padres de Retsuko en dos semanas y tendrá que decirles que está en paro... a no ser que encuentre trabajo antes.
Un hombre misterioso se acerca a Manaka después de un concierto de las OTM Girls para preguntarle por «Aggretsuko». Haida se reúne con Tadano.
Haida le dice que no hace falta que vaya con él, pero Retsuko insiste en acompañarlo a visitar a su familia... y lo que se encuentra no es en absoluto lo que se esperaba.
Retsuko es abordada por un hombre sospechoso (pero que le resulta muy familiar) cuyo mayor deseo es que la joven se presente a las elecciones como miembro de su partido.
El día después de subirse al escenario con Ikari, Retsuko está muy estresada y arrepentida. ¡Es hora de una épica sesión de karaoke!
Para presentarse a las elecciones hay que ser valiente... y tener dinero, porque los candidatos tienen que depositar una fianza de tres millones de yenes.
Retsuko se siente abrumada por la presión, pero después de una breve charla con Ton coge el micrófono y se dirige a sus potenciales votantes.