
En una iglesia de Douai, se encuentra un cuerpo en una escenografía que recuerda el gran juicio de la Inquisición de la región en el siglo XV. La comandante Clara Baudran se ve obligada a unirse al teniente Jérôme Santerre, su amor de la infancia. Pensó que se había hecho sacerdote, pero lo encontró veinte años después, policía y padre de un adolescente. Una vez pasado el shock, no tendrá más remedio que confiar en él para que la ayude a resolver este misterioso asesinato... incluso cuando los investigadores se enfrentan a una nueva víctima.