
Con Bo-bobo derrotándolo constantemente, el Zar Calvo-Calvo autoriza la reapertura del Bloque Wiggin, donde residen algunos de los guerreros más poderosos (y dementes). Para derrotarlo, Bo-bobo y su equipo deberán enfrentarse a una avalancha de asesinos amantes del helado, espectáculos de delfines, extraños viajeros espaciales, ceremonias del té y aves transformables... ¡sin mencionar el regreso de cierto aliado tembloroso y un pañuelo de la suerte de la marca "nu"!