
Bajo el régimen nazi, la política antisemita evoluciona desde leyes discriminatorias hasta un programa de exterminio sistemático. Tras las ejecuciones masivas de los Einsatzgruppen en el frente oriental, el régimen crea centros de exterminio como Chełmno, Belzec, Sobibor, Treblinka, Auschwitz Birkenau y Majdanek, diseñados para asesinar a comunidades enteras mediante gas y trabajos forzados.