
La llegada de Annie a Muskoka da un giro inesperado cuando descubre que la cabaña que ha heredado ya está ocupada por Ramona, una desconocida que guarda un parecido asombroso con su madre adoptiva. Su poca amistosa relación sufre otro revés a raíz de una carta de Gordon a Ramona que apunta a un vínculo oculto entre ellas, lo que las obliga a enfrentarse a un pasado común que no sabían que existía.