
Después del accidente, el estado de Cihan sigue siendo crítico y una complicación inesperada hace que su cirugía sea aún más peligrosa. Mientras se encuentra en la delgada línea entre la vida y la muerte, el tiempo comienza a acabarse. Alya se dedica por completo a su recuperación, pero la creencia de que su intento de proteger a su hijo lo llevó hasta este punto pesa mucho en su conciencia. Al mismo tiempo, Zerrin se estremece cuando su bebé enferma repentinamente. Al intentar llegar a la niña sin llamar la atención, la pillan con la guardia baja y el obstáculo que se encuentra ante ella amenaza con exponer el secreto que ha estado ocultando. Mientras Cihan paga el precio de las acciones de Boran, Alya se enfrenta a una nueva prueba. Se las arregla para poner fin a su matrimonio, pero la victoria tiene un precio doloroso. Cuando Boran revela su intención de llevar a Cihan Deniz a Ecmel, Alya se ve empujada al borde de la desesperación.