
A los dieciocho años, Alba Trueba despierta tanto a la pasión como al compromiso político a través de su relación con Miguel, mientras el país se mantiene en un frágil equilibrio entre la esperanza y la división. En medio de una crisis que alcanza a su familia, la revelación de un secreto largamente oculto la sacude, y la ruptura política del país marcará para siempre el rumbo de su vida.