
Jack y su equipo investigan la desaparición de Alex Stark después de que su novia lo reportara como desaparecido. Pronto descubren que Alex no era dueño de una empresa de limpieza como decía, sino que estaba involucrado en una red de apuestas ilegales. Jack se infiltra en un club donde Alex solía jugar para averiguar qué le sucedió, y termina siendo tomado como rehén por una socia de Alex, quien se convence de que Jack está allí para matarla. Para su desgracia, su equipo cree que ha cambiado su tapadera y no tiene ni idea de que ha sido secuestrado.