
Riko Raido empieza a no saber qué siente realmente por Noma, a quien hasta entonces había mantenido a cierta distancia considerándolo únicamente un compañero de trabajo. Riko miente diciendo que todavía le quedan efectos del afrodisíaco que le administraron los miembros de la organización criminal y, por primera vez, toma ella misma la iniciativa. Aunque Noma se muestra desconcertado, poco a poco se deja llevar por sus propios deseos, respondiendo a lo que Riko le pide. —«El afrodisíaco no tiene nada que ver… Después de todo, es porque eres tú… Noma…» Sobre la cama, Riko empieza a darse cuenta poco a poco de lo que realmente siente. Y finalmente, los dos terminan cruzando la línea por primera vez…