
Para poder atrapar a los responsables en plena operación de tráfico de drogas, Riko Raido permanece vigilando desde el interior de un coche junto a su compañero más joven, Noma. Uno de los miembros de la organización criminal se da cuenta de que ambos lo están observando y empieza a acercarse al coche donde se encuentra Riko. Para hacerse pasar por una pareja, Noma abraza impulsivamente a Riko. El contacto entre sus cuerpos, el sonido de sus corazones, los nervios y la excitación hacen que Noma se vuelva cada vez más atrevido. —Noma, ¿por qué pareces estar sufriendo…? La mano de Riko acaba tocando accidentalmente la entrepierna de Noma…