Cuando un padre y su hija descubren que ambos trabajan en secreto para la CIA, sus peligrosas misiones se mezclan con dinámicas familiares de lo más incómodas.
Misión de vida o muerte: Luke y el equipo se sumergen en aguas peligrosas para detener a un terrorista que planea un desastre mundial.
Un fantasma del pasado amenaza la nueva relación de Luke y Tally. El equipo asalta un complejo fortificado para evitar que caiga información crucial en manos equivocadas.
Mientras Greta intenta sacarle información a Luke, en el piso franco escuchan algo impactante. Emma destaca en la pista con una cita inesperada.
Cress presiona sin tregua, mientras Chips se enfrenta a un maestro del interrogatorio. Una misión encubierta termina haciendo más ruido del esperado.
Barry se aventura en el espacio. Cuando la tapadera de uno de los agentes empieza a desmoronarse, Luke y Emma piden ayuda a un aliado inesperado.
Emma y Luke se lanzan a las profundidades en un submarino y empiezan a alucinar. En tierra, se lía una buena en una pizzería entre balas y pan de ajo.
El equipo tiene que moverse rápido por tierra, mar y aire para evitar una catástrofe. Aldon está sobrepasado, pero no piensa rendirse tan fácilmente.
A contrarreloj, Luke y su equipo deben irrumpir en una instalación secreta antes de que su enemigo lo apague todo. Esta vez, para siempre.