Mientras un brutal traficante de drogas intenta apoderarse de Marsella, un capitán de policía y su equipo dan la bienvenida a una recién llegada con intenciones ocultas.
Lyès está en prisión, y su cabeza tiene precio. En las calles, la brigada se enfrenta a una nueva banda violenta que se está haciendo notar en Marsella.
Tras la escalada de la violencia, Miranda encabeza un cuerpo especial para acabar con la banda. Lyès prepara un arriesgado plan mientras espera el traslado a otra prisión.
Mientras todo apunta a Audrey, Arno le pide un favor a Beckerman. Lyès se pone en contacto con su hermana, y los hermanos Djaoui ponen a prueba al nuevo miembro.
Lyès puede al fin ver a su equipo. Ali recibe una propuesta de negocio muy interesante y se corre la voz sobre la redada en la inmobiliaria de Verlet.
Una peligrosa entrega de oro enfrenta a varios bandos, y el envío de droga de Ali depende del éxito de sus hombres. Miranda aprieta las tuercas a Lyès.
El equipo se tambalea ante la noticia de la última muerte. Lyès debe llevar a cabo una misión urgente y Tatoo le pide ayuda a Assia antes de decirle que se vaya de la ciudad.