Dos amigos de toda la vida de Filadelfia se hacen pasar por agentes de la DEA para robar a traficantes de poca monta. Es el timo perfecto... hasta que eligen a la víctima equivocada y acaban siendo el objetivo de un gran entramado de narcóticos.
Ray y Manny deciden que sus golpes podrían ser más lucrativos, así que reclutan a una tercera parte y atacan una casa de campo.
Para lidiar con las consecuencias del robo que salió mal, Ray y Manny se esconden mientras intentan poner a sus familias a salvo.
Ray peina las calles buscando a Manny mientras la banda de moteros se acerca. Los agentes de la DEA buscan pistas nuevas para detener a Ray.
Ray le pide ayuda a Son con la banda de moteros. La desesperación de Manny sigue en aumento. Los agentes presionan a Michelle para poder llegar hasta Ray.
Manny trata de hacer las paces con todo. Mina investiga el papel de Jack en la operación. Una persona inesperada sale al rescate de Ray.
Ray se niega a ir al hospital mientras la situación en casa de Theresa pasa a ser caótica.
Los agentes traman un plan para ver si Ray sabe más de lo que dice. Sherry le da una noticia a Manny.
Ray se sincera y encuentra un inesperado aliado en su búsqueda de la verdad.