
Rembrary se convierte en criminal de la noche a la mañana. La opinión pública le inunda de críticas y condenas, dejándole frustrado. Dal visita a Hong Lin para intentar resolver la situación. Mientras tanto, un extraño rumor se extiende entre las familias de las víctimas, provocando una nueva crisis. Sa Gam-jae obliga a Rembrary a tomar una decisión cruel.