
En la audición por parejas, Aono y Haru sorprenden al jurado con una interpretación perfectamente sincronizada. El solo de Haru desata una intensidad inesperada, mientras Aono afronta la sombra de su padre, un violinista de fama mundial. Decidido a superarse y avanzar con su propio estilo, Aono vuelca toda su determinación en la música.