
Aono, Ritsuko y Haru intentan mantener la normalidad pese a sus sentimientos confusos. Tras terminar los exámenes con la ayuda de ambas, Aono se prepara para el próximo reto del club: el concierto de Navidad junto al coro. En algunas piezas también deberán cantar, algo que incomoda a Aono, poco habituado a hacerlo en público. Durante los ensayos, mientras lucha con la vergüenza y la técnica vocal, una voz potente y segura irrumpe en la sala, sorprendiendo a todos.