
Ritsuko pide a Aono que interpreten juntos el Concierto para dos violines de Bach como regalo de cumpleaños para su madre. Mientras preparan la pieza, recuperan la dinámica de cuando estudiaban juntos. El día del cumpleaños, Aono se pone nervioso al visitar por primera vez la habitación de una chica, y la madre de Ritsuko lo recibe con curiosidad. Al comenzar la interpretación, la música revela el vínculo especial que une a madre e hija.