
Sintiendo una conexión inmediata, Ally acepta el caso de un hombre que, creyendo que puede volar, intenta lanzarse continuamente desde la ventana de su hogar de la infancia. Ally pronto averigua que esa obsesión vital tiene su origen en una serie de experiencias con las que ella se siente identificada, y ayuda a su cliente a que haga realidad su sueño. En un intento de encontrar una pareja para John Cage, la firma contrata los servicios de la casamentera Harriet Pumple, con sorprendentes resultados.