
Ally sigue bebiendo los vientos por Glenn quien, a su vez, se arma de valor para pedirle a ella que salgan juntos, pillándola totalmente desprevenida. La madre de Jenny, Francis Shaw (Jacqueline Bisset), contrata los servicios de la firma para demandar a su antiguo jefe, que la había despedido por considerar que su elección de pareja (su prometido de veintidós años de edad) era una indicación de falta de seriedad por su parte y dañaba la imagen de la empresa. Fish hace caso omiso de la inminente boda de Francis e intenta de todos modos seducirla. En los tribunales, la jueza Ling continúacosechando éxitos de antena con su programa.