
Ally intenta resistir la fuerte atracción que siente por Glenn; su psicoterapeuta no tarda en percatarse de ello, y pronto Jenny también se da cuenta. La demanda colectiva de Jenny contra las compañías telefónicas sigue su curso, con la excéntrica Claire Otoms (Dame Edna Everage) actuando como demandante nominal. Un encuentro casual con el gobernador de Massachusetts hace que Ling entre en la judicatura, y una cadena televisiva le ofrece un programa para retransmitir sus peculiares juicios. Entre tanto, Corretta intenta convencer a Cage de que sus "renovaciones personales" causan una gran impresión y Cage, desmoralizado precisamente porque su presencia no impresiona nada, decide someterse a una.