En las ruinas de la ciudad de los muertos, vive un niño humano llamado Will. Es criado por tres muertos vivientes: Blood, Mary y Gus. Un día, el niño empieza a preguntarse "¿Quién soy yo?".
Will hace planes para el futuro de la ciudad y tiene una charla con Robina, quien le pide que la acompañe a cierto sitio misterioso.
Un nuevo problema se cierne sobre la ciudad cuando unas antiguas tierras de los enanos y un bosque sufren cierto ataque, así que Will y Menel tendrán que acudir a ver qué sucede.
Los enanos llegan a la ciudad, apesadumbrados y rogando por un lugar para vivir sus últimos días cerca de la que fuera su patria, pero Will los acepta con los brazos abiertos.
Will pide ayuda a Menel para seguir entrenando a Luu, su nuevo escudero. Cuando llegan noticias de un avistamiento de no muertos, Will parte con Luu a investigar.
Stagnate, o mejor dicho, su Eco, aparece ante Luu y William y les contará una verdad impactante sobre sus intenciones reales.
William regresa a su antiguo hogar y se reencuentra con su abuelo Gus.
William, Menel, Luu y Gelreiz parten nuevamente en su viaje tras despedirse de Gus.
Poco antes de su enfrentamiento contra el dragón, William y Dine tienen una interesante conversación.
Luu se enfrenta a su mayor prueba hasta la fecha, el enfrentamiento contra Scarabaeus.
Valacirca, ese inmenso dragón, se presenta ante Will y sus compañeros. Extrañamente, tiene una propuesta que hacerle al paladín de tierras lejanas.
Tras rechazar el ofrecimiento de Valacirca, William se dispone a enfrentarse a muerte contra el temible dragón.
William combate contra el dragón pese a la enorme diferencia de fuerza, pero la diosa Gracefeel no está dispuesta a dejar que se rinda.