
Los Corocotes saborean las comodidades del campamento rico tras lograr la primera victoria azul. La alegría y la confianza se instalan en el equipo, que pasan del infierno a tocar el cielo. Muy diferente es la realidad de los Yocahus que su debacle continúa tras su fracaso en el juego del Gusano y la creciente brecha entre el equipo y su capitana. Los de Marcela deberán enfrentarse ahora a una Asamblea en la que tendrán que tomar una decisión crucial: elegir al nominado del grupo, que se jugará la permanencia en un duelo totalmente inédito: Ninja.