
Los Guabanes siguen imparables y, con el viento a favor, encadenan una nueva victoria que les garantiza una semana más en el campamento rico. En cambio, los Corocotes no corren con la misma suerte y regresan al campamento muy pobre. La tensión se dispara en un equipo fracturado por la división entre chicos y chicas, con la capitana en el centro del conflicto. En un clima cada vez más enrarecido, deberán enfrentarse a una asamblea decisiva para ajustar cuentas y elegir a los próximos duelistas en el temido Puente Monos.