
La maldición de la cara pintada se sigue cobrando víctimas. La marcha del primer Corocote, Otxoa, desmoraliza aún más a los azules tras estrenarse en el campamento muy pobre. Sin tiempo para recomponerse, los de Carra cambiarán el barro de su refugio por el barro del siguiente juego de inmunidad: El Laberinto. ¿Lograrán Guabanes y Corocotes romper la imbatible racha de victorias de los Yocahu?