Cuando una colegiala de Edimburgo es secuestrada, DI Ray Lennox, se identifica fuertemente con la víctima. Él cree que el perpetrador es el asesino en serie Mister Confectioner y sus jefes creen que Confectioner está ya tras las rejas.
Después de una baja para recuperarse tras el complicado y traumático caso del Repostero, el inspector Ray Lennox se reincorpora a su puesto de trabajo. En comisaría, Amanda ha sido ascendida a inspectora y vuelve a trabajar con Ray. Juntos deben ocuparse de un caso de agresión cuya víctima es el primer compañero y mentor de Ray.
La investigación da un giro cuando aparece un nuevo cadáver con heridas similares a las de la víctima del hotel. En el cuerpo del asesinado un enigmático mensaje tatuado en su pecho. Ray y Amanda hablan con el hijo de la víctima, en apariencia un respetable médico. Ray recibe una inquietante llamada telefónica.
El atacante inunda internet con su manifiesto y declara que habrá una tercera víctima. Lennox y su equipo se apresuran para evitar otra muerte. Ray tiene que lidiar psicológicamente con el hallazgo de los nuevos crímenes de El Repostero. Amanda se enfrenta a un problema que puede arruinar su carrera.
Ray logra establecer una conexión entre las víctimas, pero no logra encontrar la motivación que mueve al asesino. Mientras trata de encontrar respuestas, los traumas de su infancia regresan con fuerza.
A medida que Ray lucha con las consecuencias de sus acciones, la búsqueda para atrapar al asesino se intensifica cuando uno de su propio equipo es atacado. Ray y Amanda recuerdan un caso de 1992.
Ray hace un descubrimiento impactante que da la vuelta al caso. No todo es lo que parece y la verdad detrás de los asesinatos está más cerca de lo que todos podrían haber imaginado.