
Mauricio tiene a la vista la posibilidad de un nuevo negocio. Gracias a Aconcagua y a Machupichu se entera de que alguien se ha encontrado una cartera con un cheque de 50.000 euros en su interior. El hostelero piensa que puede hacerse pasar por su propietario, un ruso. Se disfraza como tal pero no consigue engañar a la señora que ha encontrado la cartera.